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viernes, 24 de septiembre de 2010

Efecto Post-90 años

Los 90 años llegaron y se fueron... No celebraciones, no menciones... Solo algunos por ahí que tercamente deseamos mantener la memoria de Chabuca.

Gracias a la gentileza de Julia, coinciden dos noticias: La primera, una publicación en un diario local, donde dan cuenta que el disco homenaje "Eva Ayllón canta a Chabuca Granda" está nominado al Grammy. Es meritorio el esfuerzo de Eva pero el éxito del disco, a mi modo de ver, se lo debe en gran medida a la calidad de las composiciones de Chabuca. Paradojas de la vida, el CD/DVD editado en Argentina fue grabado en vivo en "La Trastienda" del tradicional barrio de San Telmo en Buenos Aires...

Y es que, pareciera que Chabuca vive más y mejor por allá, pruebas al canto... es el video, la notica número dos, donde vibran las cuerdas de la guitarra al son de "La Flor de la Canela".


lunes, 7 de junio de 2010

De La flor de la canela - 1950

Corría el año 1955, al borde de una nueva celebración del Día de la Canción Criolla. Doris Gibson, gran amiga de Chabuca, y a propósito Directora de la revista “Caretas”, organizó una fiesta con un grupo de amigos y colaboradores de la revista en honor a Chabuca Granda. Allí fue, durante la cena que, al preguntársele sobre “La flor de la canela”, Chabuca hizo esta revelación: El vals no era una creación imaginaria, la ‘flor de la canela’ no era un personaje de ficción; la mujer a la que aludía la canción existía, había sido un joven morena “de abajo el puente” que ella conocía desde pequeña y que por entonces era ya una mujer viuda y mayor; ¿su nombre?, Doña Victoria Angulo Castillo de Loyola, a quien Chabuca conoció en la casa de su amiga María Isabel Sánchez Concha.

Cuentan que cuando joven, Chabuca trabajaba en la “Botica Francesa” en el Jirón de la Unión, donde se vendían los helados más finos de entonces. Allí, mientras fungía como consejera de los productos de belleza “Helena Rubinstein”, recibe un día la visita de doña Victoria, quien al despedirse le dice: “Hoy me voy a pie a mi casa”. Y claro, Chabuca sabía que ella debía caminar al barrio de ‘bajo el puente’, el Rímac… La imaginación de Chabuca se despertó y “vio” a su “flor de la canela” cruzando el viejo "Puente de palo" y caminando hacia su humilde hogar, después de cumplir su trabajo como lavandera en casas de ricos en Barranco. Por eso, la alusión, “jazmines en el pelo y rosas en la cara, airosa caminaba, la flor de la canela…”, nos presenta a doña Victoria, que ya peinaba canas, con rubor en las mejillas “caminando ligerita” a su casa.

Chabuca Granda compuso de a pocos la canción que al final terminó por consagrarla. Aún así, afirmaba que la canción sólo la hizo popular, pues la importante siempre había sido “doña Victoria Angulo (…) por quien Lima tendría que alfombrarse para que ella paseara de nuevo”.

A continuación, del programa "Déjame que te cuente" de 1982, "La flor de la canela" interpretada por la misma Chabuca Granda junto a Alvaro Lagos, "Caitro" Soto y Eusebio Sirio "Pititi".